Julián, el paleto publicista

febrero 6, 2011 § Deja un comentario

Al día siguiente de celebrar su licenciatura en Publicidad y Relaciones Públicas, Julián estaba destrozado, tenía una de esas resacas de tempranillo picado que tardas en olvidar. El tempranillo estaba picado porque Julián le dijo que era muy malo y claro, se enfadó, se picó. Pero volvamos al tema del que estábamos hablando. Al despertarse, Julián vió que no estaba en su colchón recio de lana de oveja, estaba en el pajar, es decir, en el cuarto de baño, él lo llamaba así por lo que hacía dentro. Se lavó la cara con la palangana color malva heredada de su abuelo y abrió la puerta del baño.

Su cara se tornó pálida al ver el desaguisado que había allí. Estalentado, su compañero de clase, andaba jodiendo con Ralfy, su cordero mascota, que cuando se percató de que Julián les observaba, disimuló que le hacía el boca a boca dejándole un ligero sabor a Norit.

Julián se quedó impávido, retrocedió unos metros y cogió la escopeta de perdigones que guardaba junto con la foto de la cogida a Manolete y lo encorrió por todo el pueblo hasta la cuesta de la ermita, allí sólo subían los monaguillos con el cura y estaba vetado el acceso. Se rumoreaba que el cura llevaba alzacuellos para cubrirse los chupetones.

Estaba decido, Julián iba a pedir una beca para irse de Erasmus a hacer prácticas, no aguantaba la infidelidad de Ralfy y quería alejarlo de Estalentado. De modo que se presentó en el despacho del alcalde, un hombre zafio en maneras y que le faltaba un tornillo, no quería ni ser alcalde, se presentó a las elecciones municipales creyendo que eran las erecciones. La conversación fue la siguiente:

– Señor alcalde, !quiero una beca para irme de erasmus!

– Chúpame un huevo Julián (era el lema con el que había ganado las elecciones). No puede ser, me he gastado todo el dinero de las becas en abrir sucursales de Opening en el pueblo.

– Pero Sr. Mente, yo quiero mi beca.

– No te preocupes Julián, como alcalDe Mente que soy, tendrás tu beca. Convocaré a todos los ciudadanos del pueblo para que nos den lo que les sobra y poder dártelo a ti. Lo llamaré la beca Diógenes.

– Muy buena idea alcalde. Me iré de beca Diógenes.

De modo que a la mañana siguiente, Julián se encontró con un triciclo, un barco pirata de playmovil, la mujer del alcalde, tres suegras, tres matasuegras, un gorro con veleta y una pelota de ping pong. Era todo lo que podía soñar. Lo que le sobraba a sus vecinos era ahora suyo.

Así pues, cogió su beca Diógenes y eligió destino: Madriz, la capital de España. Su sueño era conocer a Doña Teresa Rivero y estaba camino de conseguirlo.

Restaban tres meses para iniciar su beca Diógenes en Madrid y todavía tenía que reconciliarse con Ralfy, despedirse de sus amigos pueblerinos y ponerse al día de la actualidad en Madrid, así que se alquiló las 768 temporadas de Cuéntame cómo pasó.

¿Llorará Julián al conocer que Antonio Alcántara es engañado por Don Pablo? ¿Se reconciliará con Ralfy? ¿Utilizará el matasuegras?

No te lo pierdas en siguientes capítulos

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